Imagen fugaz entrerriana

Consultando Internet en una estación de servicio, leyendo una frase de Clarice Lispector. Solo, al lado de una ruta vacía. Un recuerdo poco evocado por la dificultad para identificar las emociones, asociado a una sensación placentera infrecuente, la zona fronteriza, despoblada, la ausencia de coordenadas reconocibles, de controles, y algo que asocio a la afirmación, el rastreo y la expectativa, como si fuera la forma más palpable de la experiencia de la libertad, la posibilidad de no volver en la dirección de partida, muy distinta a la experiencia del viaje compartido o del errar urbano. Probablemente a causa del entrelazamiento solapado con fines eróticos de largo aliento, al escribir, deseo de recuperar algo de eso, del efecto de seguridad implícito en ese tipo de aventuras que desde entonces tienden a rehuir por algún motivo que desconozco, sustituido por la nada y sus múltiples encarnaciones bajo la forma del tedio el terror y la tristeza, una vida desligada, de supervivencia zombi, sin horizonte, crepuscular.

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Autobiografía sucinta, Letters to You, TrauerArbeit

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s