convertido en Eso.C

Siguiendo con la ola de honestidad brutal, que en realidad me inspira más el suburbio que la ciudad, hoy… fui a retirar unas fotografías digitalizadas y en el negocio había una chica que tenía unas calzas grises, gris y negro, con un diseño al estilo de william morris, que es el fondo que aparece en una página de internet porno que a veces visito. me pareció inconcebible el traslado y a la vez invisible, como si no pudiera tolerar la posibilidad de que un diseño observado en la intimidad se exteriorizara. es otra de esas situaciones que finalmente resultan frustrantes, en tanto no reproducen la fuente o el origen del placer sino solo su superficie, bellas piernas envueltas que se presentan como inaccesibles, no del modo en que lo que se muestra en la pantalla es inaccesible sino de una forma más despiadada, como si pudieran ser accesibles de alguna forma que desconozco. por otro lado, sólo estaba interesado en retirar las copias digitales de los negativos que había llevado, que eran como una suerte de recompensa o reconversión simbólica del hecho de que todos los momentos de mi vida que fueron fotografiados se encuentran por fuera del ámbito de lo digital, y que cuando la digitalización llegó mi vida en cierto modo desapareció o dejó de tener momento dignos de ser registrados o tuvo muchos momentos que no fueron registrados.
El tema de la fotografía, o las modificaciones que la informática incorporó a la fotografía como tema o como problema. No es algo que observe exclusivamente de forma abstracta sino como una parte de mi vida: la tendencia o la aparición de las imágenes de las vidas de personas que quiero y también desconocidas multiplicándose casi indefinidamente mientras mi imagen permanece oculta. ¿Qué significa esto, o tiene algún significado? Es ese efecto de la imagen digital de reafirmación de la existencia que es un poco irreal -a fin de cuentas todos existimos- pero que opera así. Lo veo al observar las fotos del pasado digitalizadas, de las que siento que en cierto modo fui expropiado por no conservar copias en las que poder observarme, o en las que poder observar los lugares en los que estuve, ¿es importante o no? ¿Me impulsa el hecho de verlas a querer viajar a otros lugares? El paisaje… me doy cuenta de que hace años que no veo un paisaje que me conmueva. Bueno, quizás ahora todo me conmueva un poco de una forma exagerada, los atardeceres y las paredes y los automóviles modernos, pero la montaña es la montaña y la ciudad extranjera es la ciudad extranjera, no el interior del propio departamento. Cómo se produjo esa transición, de la deriva o la circulación por territorios extranjeros a la introspección espacial es algo que no llego a comprender del todo. Tiene que ver con los problemas de dinero pero es algo que va más allá, de pronto es como si los paisajes hubieran rehuido de mi vida…
Esto puede ser interpretado de distintos modos… por ejemplo, como una señal de que privilegio la experiencia en la ciudad como ámbito de circulación, intercambio y producción, la ciudad propia que a la vez nunca termina de ser apropiada, el ámbito de lo inesperado, escindido del turismo que se presentaría como un divertimento pasajero, y sin embargo, la ciudad es agotadora, no ofrece una morada sino una sucesión de conflictos que parecen ir in crescendo, el problema de los servicios, el problema de los vecinos, el problema de la comunicación con la propia “manada”, algo que parecería reducirme al problema de la supervivencia en su carácter más elemental, a la pregunta acerca de cómo vivir y qué hacer con la propia vida, como una fuente continua de ansiedad y de insatisfacción y de desviación hacia caminos que se presentan como menores, o hacia los reinos de la apariencia y la falsedad como estrategias, o como estrategias de los otros con las que lidiar, la apariencia o la apariencia de apariencia que en el fondo son más o menos lo mismo.
Las fotos también son un recordatorio de la extensión de la vida en el planeta mucho más eficaz que los artículos de wikipedia o las fotos de mujeres árabes desconocidas o viajeros a los que conozco personalmente, en tanto muestran que yo estuve ahí, aún en el caso de que no lo recuerde bien, y que ahí es un sitio inasimilable, de costumbres exóticas, y cuerpos distintos, geográficamente disímil, y también que en el registro del pasado hay algo del orden de lo paradisíaco, en las fotos A. es más joven y los lugares capturados son sitios en los que sin duda preferiría estar o hubiera preferido estar en muchas ocasiones, tal vez en tanto eran el espacio del ocio despreocupado, o porque las preocupaciones que conllevaba no quedaron registradas en la imagen y fueron olvidadas y apenas sobreviven en cierta tensión que puedo observar en mi apariencia en algunas de las imágenes, como si no todo estuviera bien o no todo hubiese estado bien, tal vez la tensión de la experiencia de lo extranjero en sí o de las tensiones de la relación que la imagen capturó, Leo como animal amenazado en un terreno desconocido. La ausencia de argentinos, de todos modos, resulta estimulante.

También me doy cuenta, en comparación con fotos anteriores, o posteriores, que me gusta el ojo que capturó esas imágenes, como si tuviera cierto entrenamiento sin ser profesional, y se fijara en cosas que realmente llaman la atención, algo que también tal vez sea propio de la técnica, de la cámara analógica que lleva a concebir la imagen o la captura de la imagen de una forma que los medios digitales tal vez ya no permiten, como instantes privilegiados, en un sentido casi económico, en tanto la película es un bien escaso, a proteger, y la memoria digital se confunde demasiado fácilmente con el desperdicio o la saturación y conduce al exceso, a la repetición y al descarte, o tal vez al film, en todo caso a la explotación de otro tipo de capacidades. Algo que tal vez nunca llegué a experimentar plenamente, en tanto como fotógrafo digital arrastraba una lógica analógica, o lo que se presentó como objeto a fotografiar era menos significativo afectivamente o peor aún se perdió como se pueden perder los dispositivos digitales y sus memorias.

En las imágenes parecerían acumularse así todos los viajes deseados y no realizados que tal vez sean solo un efecto de copia o dominó, pero que están ahí, como fantasía.

Extrañamente, reencuentro a A. después de mucho tiempo sin vernos y no le digo nada sobre el tema, como si guardara tal vez algún tipo de resentimiento (?) o sintiera que es una experiencia personal -mi reencuentro con nuestras imágenes del pasado- donde ella está y no está presente. Es como si tuviera este recuerdo de haberla necesitado en algún momento y de haber sido abandonado o rechazado, algo complejo, que se mezcla con su depresión, con belgrano, con las fotos de su vida donde aparecen otros hombres, o con la incomprensión de la situación actual en la que pareceríamos ser amigos desconocidos, que tiene algo intolerable, y el tiempo en que estuvimos juntos algo secreto que busca ser revelado para no desaparecer.

A esto se le agrega el reencuentro con Laura, que también me produce un efecto perturbador. Viajamos en un colectivo que hace mucho ruido y me doy cuenta de que es una de las pocas personas con las que puedo hablar de “la zona sucia” de mi vida. La zona sucia es la experiencia de la soledad, la incertidumbre, los conflictos con la ley, y también hechos concretos como mis estudios, los conflictos con los vecinos, pero ante todo mi fragilidad. No sé si esto es bueno o malo pero me devuelve o al menos me acerca a una zona de sanidad, como si hubiera alguien con quien entenderme. En un momento, afuera de su departamento, le digo algo que no sé bien qué es, algo que siento, y siento como si se transformara, como en una niña. Tiene una mirada que me seduce y rehuye mis ojos que es inocente, los ojos se le abren y el pelo se le desacomoda, y me dan ganas de besarla. Es como un reconocimiento momentáneo en el que no sé cómo avanzar o qué decir o hacer, que se extiende en el tiempo. Se parece a la vida de un modo en que la mayor parte de los acontecimientos de este último tiempo no lo parecen, y a la vez se me escapa. Me duele la cabeza, lo único que hice durante el día fue beber?, y siento que son demasiadas emociones para un único día. Me genera esa impresión de que recién nos conocimos ayer y tengo que hacer algo para alterar el curso de los acontecimientos y que no se repita lo que ocurrió hasta ahora, que es que no nos convertimos en “amantes” y a la vez es como si el hecho de que esto no haya ocurrido permitiera que nuestra relación mantuviera su apertura hacia algo incierto, eterno, definitivo, que puede ser modificado y conducido hacia el plano de la realidad, que claramente, según lo que cuentan los demás es un plano en el que vivo solo tangencialmente, en el que necesito recordarme quién soy, o qué edad tengo o cómo me llamo, porque podría ser cualquier cosa, o cualquier persona y vivir en cualquier tiempo de un modo que los demás, o las personas con las que conversé hoy, no sé si experimentan de la misma forma. Esa experiencia de encontrarme nuevamente como si se tratara de la primera vez constantemente, y de no saber qué hacer, de ser un adolescente, se repite un poco en distintos contextos. Tiene una parte que es divertida y otra que es fatal. Por supuesto, es una figura del lenguaje, porque cuando era realmente un adolescente era alguien que no hablaba prácticamente, según recuerdo, como esa chica que estuvo en un rincón toda la noche en silencio, y ahora hablo un poco por los codos casi, o como si cada conversación fuera la última o no tuviera a nadie que me escuchara, que en parte es verdad, demasiadas noches a solas jugando al solitario con la computadora me convirtieron en eso.

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Autobiografía sucinta, Fiction, Ocean of Noise

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s